Reportaje - parte 1

 

LA COLOMBIA QUE HUELE A MARIHUANA
Por: Camilo Duque Mesa
 
A las 6 de la mañana en la Fundación  Hogares Claret, sede La Alborada,   Carlos Francisco Hoyos Sánchez, se levanta junto con sus compañeros  de recuperación   a practicar su rutina de ejercicio.  A las 10 de la mañana,  Juan Felipe Santamaría se fuma su primera “pata” de marihuana  del día. A medio día, Marco Villamizar Guarín,  a quien todos llaman el “Barny” empieza el cuidado y abono de su huerta de Cannabis. El “Barny”  a las 5 de la tarde, recibe la visita de Julita  Jaramillo, de 54 años  quien hace 6 meses, sufre de un cáncer  de cuello uterino,  y  le compra 5 gramos diarios, recomendados por su  especialista para evadir el dolor.  A las 6  de la noche, Jairo Luis Fernández, jíbaro, empieza la venta al menudeo de marihuana en el Barrio Antioquia, mientras su esposa y su hija, vigilan en la puerta que no hallan policías a la redonda hasta las 3 de la madrugada que termina el movimiento.
La dosis personal en Colombia es legal, sin embargo,  la economía nacional se sigue moviendo a partir del negocio de la Marihuana, ¿no ha llegado el momento  de legalizar la comercialización y distribución de la Marihuana?
 
La situación del consumo en Colombia
 
 Según las últimas estadísticas,  de la dirección nacional de estupefacientes, dadas en el 2010, la marihuana es la sustancia ilícita de mayor consumo, con un porcentaje de 5.4% en las personas entre los 12 y 60 años, seguida por la cocaína, con una prevalencia de 1.6% y el bazuco, con 1.5%. Debido a la creencia de que la heroína y el éxtasis eran eventos novedosos y escasos en 1996, no fueron investigados.  Estas estadísticas demuestran, que en Colombia, el abuso de sustancias psicoactivas, no es reducido a grupos de marginación social o perímetros intelectuales. A partir del informe de 1996, se estimo que 384.114 personas fumaron bazuco, 409.722 consumieron cocaína, y 1'382.810 marihuana
 
Con respecto a la producción y distribución de la Marihuana, durante el último periodo del presidente Uribe, aumentaron considerablemente sus productos y su capacidad comercial esta es totalmente avalada, a partir del informe de la oficina de asuntos internacionales de narcóticos, y ejecución de la Ley del departamento de estado de Estados Unidos, este informe sostiene que  Colombia es el principal productor de cocaína en el mundo, con el 90 por ciento de la oferta mundial producida, procesada o transportada en ese país.
 
Colombia también es un importante abastecedor de heroína a Estados Unidos. Aunque sus abastecimientos apenas son alrededor del 2 por ciento de la heroína mundial, virtualmente casi todas las ocho toneladas métricas que produce al año están destinadas a Estados Unidos. Aunque las autoridades colombianas han incrementado la erradicación aérea de la coca y la adormidera, el cultivo de la hoja de coca permanece a "niveles elevados inaceptables y las ganancias de las drogas ilícitas siguen sosteniendo a los actores ilícitamente armados que atacan violentamente la sociedad civil y desafían la autoridad del gobierno central de Colombia”.
 
La Historia de la Marihuana en Colombia
 
A través de la historia, las sociedades: “han intentado regular, prohibir o establecer algún tipo de barrera moral; alrededor del consumo, tendencia y distribución de estas sustancias alteradoras de la conciencia”, se argumenta en Geopolítica de las drogas, escrito de Rosa del Olmo, doctora en ciencias sociales. Quien además alude al hecho de que el hombre siempre lo ha usado históricamente con fines mágicos, religiosos, afrodisíacos, medicinales, bélicos, entre otros.
 
La marihuana inició con el cáñamo africano introducido por los españoles en Panamá y luego a la largo del territorio nacional hacia inicios del siglo XVIII. Pero luego de unos siglos Colombia vería la fertilidad de sus tierras para la producción de todo tipo de plantas alucinógenas que aprovecharía el narcotráfico desde la década de los 50´ del siglo XX y que terminaría con la producción de cocaína, heroína y la difundida amapola por los indígenas del Cauca. Pero el asunto no se queda así, Colombia se pone en la década de los 90´ como uno de los principales productores de estas sustancias, lo que le trajo una bonanza en ese tiempo como también el rechazo internacional y una situación de violencia generada por un negocio que deja miles de millones de dólares a quienes trafican con drogas.
 
Pero el consumo de sustancias psicoactivas también ha generado variedad de propuestas para tratar de superar las dificultades que traen su ilegalidad. En el 2010, empiezan a surgir los efectos, incluso para llegar a pensar sobre una posible legalización en Colombia a partir de las reflexiones del jefe del Partido Liberal Rafael Pardo y el Partido Verde, en su ala de izquierda. Esto se ve avalado por  el referendo fallido de legalización de la marihuana en California, las políticas estatales de España frente a la Cocaína, la legalización en países como Brasil y la coca en Bolivia, la exitosa descriminalización de las drogas en Portugal y Suiza, la venta de Fuor Loko bebida que los jóvenes consumen en Norteamérica con adictivos de la cocaína. Estos hechos, van dando un nuevo rumbo a la esfera global y sobre cuál será el futuro de estos estupefacientes.